Julio está batiendo récords de temperaturas en la provincia de Alicante, con olas de calor consecutivas que no solo están causando mella en las personas, sino que también afectan al campo, que materialmente se está cociendo. Tanto es así que los más de 44 grados de temperatura alcanzados en las explotaciones está resultando letal para algunos árboles en las zonas de secano, principalmente almendros, que no están pudiendo resistir tal exceso de calor. Y no solo eso, dado que el sofoco también va a retrasar al menos un mes la cosecha de limones y naranjas, cuyo engorde se ha paralizado.
Se las prometían felices los productores de almendra de la provincia después de una primavera en la que las generosas lluvias habían reportado una generosa cosecha. Pero todo ello amenaza con irse al traste como consecuencia de las últimas olas de calor. Así lo señala el presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, quien destaca que las altas temperaturas de la última semana, que van a repetirse e, incluso, incrementarse en la actual, han impactado de forma negativa en el cultivo. «Hemos tenido durante tres días consecutivos temperaturas superiores a los 44 grados, y eso no hay quien lo resista, sobre todo en las zonas de secano», subraya.
La primera consecuencia ha sido que la maduración de las almendras se ha acelerado, de manera que la cosecha podría adelantarse en tres o cuatro semanas. Pero no solo eso, dado que lo más preocupante, enfatiza Andreu, es que «algunos árboles no lo han podido resistir y han colapsado. Cargados como están de almendras y ante la imposibilidad de recibir un riego, directamente han muerto como consecuencia de un golpe de calor, por lo que ya hablamos de una afección que se notará en próximas campañas».
Otro de los cultivos en los que ha impactado el ambiente sofocante de este mes de julio es el de los cítricos, aún a pesar de que sí disponen de sistemas de riego. Según Andreu, «el calor, en este caso, está quemando las hojas y ha paralizado el engorde tato de limones como de naranjos, porque no son capaces de recuperar el agua».
En estos momentos es complicado predecir el alcance de esta situación, pero el máximo responsable de Asaja en la provincia anticipa que «si inicialmente estaba previsto que iniciásemos la campaña el 20 de septiembre, nos podemos ir perfectamente hasta el 20 de octubre«, algo que podría afectar también a los precios que reciban los agricultores, en el caso de que el mercado ya esté saturado de cítricos procedentes de otras zonas productoras.
Si bien los almendros y los cítricos son los cultivos que más están sufriendo el impacto de las elevadas temperaturas, también hay otros que registran problemas. Este es el caso del melón, dado que en algunas plantaciones tanto del Camp d’Elx como de la Vega Baja, los agricultores están procediendo a taparlos con paja, para evitar de esta forma la radiación directa del sol.
Secano
También existe preocupación para lo que pueda suceder en el conjunto de las explotaciones de secano. Es decir, aquellas en las que no se pueden paliar las necesidades de agua a través del riego. Cerezos o manzanos, entre otros cultivos arbóreos, podrían sufrir bajas, al igual que está sucediendo con los almendros.
Sin embargo, las aceitunas, que ahora están en fase de desarrollo, no se espera que tengan problemas, más allá de un posible retraso también de la cosecha. Según José Vicente Andreu, «el olivo es un árbol muy resistente, y en casos como estos pueden llegar a paralizarse, pero reanudando la maduración de los frutos una vez mejoran las condiciones climáticas».
Fuente: Diario INFORMACIÓN



