Una plantación de 3.000 árboles de naranja de la variedad navelina ha tenido que ser arrancada en Albatera para evitar la propagación a pesar de no presentar síntomas
El virus de la cloriosis nervial amarilla anda desbocado en la provincia de Alicante. Y es que si hasta al momento solo había afectado a los limoneros, ahora han empezado a registrarse también los primeros positivos en naranjos, una circunstancia que podría elevar la afección a nada menos que 700.000 árboles entre ambas especies, los cuales tendrían que ser eliminados. De entrada, una plantación de 3.000 navelinos ha sido arrancada en Albatera para evitar el riesgo de propagación a pesar de no presentar síntomas.
La cloriosis nervial amarilla es un virus que amarillea las hojas y provoca la deformación de los frutos de los limoneros, y en este caso todo apunta a que se ha extendido a partir de los plantones procedentes de viveros para explotaciones puestas en marcha en los años 2024 y 2025. Se trata, en concreto, de 500 parcelas distribuidas principalmente por el Camp d’Elx y la Vega Baja, las cuales están siendo muestreadas para concretar el alcance de la afectación.
De momento, y tal y como ya se ha venido informando, se ha procedido a la destrucción de árboles en la zona del Camp d’Elx, así como en la Vega Baja, concretamente en los municipios de Torremendo, La Murada y Algorfa. Y todo con el ingrediente añadido de que son los agricultores los que tienen que correr con los costes, al menos hasta que por parte de la Conselleria de Agricultura se habiliten ayudas que puedan compensar la inversión realizada.
Pues bien, la novedad ha saltado ahora, con la confirmación de positivos, también, en ejemplares de naranjos. Y más en concreto en Albatera, donde una plantación de 3.000 navelinos ha tenido que ser arrancada, a pesar de que ni el arbolado ni las propias naranjas presentaban ninguna sintomatología del virus.
Según explica el presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, «efectivamente el virus de la cloriosis nervial amarilla cursa de forma asintomática en el caso de los naranjos. Pero si queremos erradicar por completo la plaga, no queda otro remedio que arrancarlos también, porque suponen un riesgo de propagación para los limoneros, que sí sufren las consecuencias».
Una actuación que no se está llevando a cabo en la provincia de Valencia, pese a que el virus también se ha detectado en los campos de naranjos. «La diferencia -apunta- es que allí no hay limoneros, y por tanto no existe ese riesgo de contagio».
Sea como fuere, lo cierto es que la detección del virus en los naranjos no ha hecho otra cosa que aumentar las previsiones iniciales de afectación, cifradas en medio millón de árboles, cifra que ahora podría elevarse hasta los 700.000, que tendrían que ser arrancados dentro del plan de erradicación que se está llevando a cabo.
Plantones sanos
En este contexto, y teniendo en cuenta que después de eliminar los ejemplares afectados se puede proceder a la plantación de nuevos sin necesidad de cuarentena, desde Asaja reclaman a los viveros que alivien la carga económica de los afectados por esta situación sobrevenida y empiecen por compensar a los perjudicados con nuevos plantones sanos, certificados por conselleria como libres del virus y sin coste económico.
Todo para que, remarca José Vicente Andreu, «los agricultores puedan continuar con la actividad agraria y reponerse cuanto antes del bache, independientemente de las indemnizaciones a las que tienen derecho», las cuales tendrán que ser convocadas por la Conselleria de Agricultura.



