La organización agraria alicantina se une al llamamiento de ASAJA Nacional, que ha solicitado a la Unión Europea que excluya al sector agroalimentario de la actual guerra comercial con Estados Unidos, después de que Donald Trump haya anunciado la imposición de aranceles del 20% a productos europeos.
En este contexto de grave amenaza a las exportaciones y al empleo, es esencial que la UE adopte medidas que protejan a los agricultores y ganaderos europeos, evitando que sean utilizados como moneda de cambio en disputas comerciales internacionales.
La provincia de Alicante exporta anualmente productos por valor de más de 400 millones de euros a EE.UU., destacando sectores como el vino, el aceite de oliva, hortalizas, quesos y carnes. La imposición de estos impuestos pone en peligro aproximadamente 1.800 empleos en este territorio. Un efecto directo para las ventas, las pequeñas bodegas familiares y al posicionamiento internacional del vino alicantino que supone un 14% de representación allí, especialmente el elaborado con la uva Monastrell, traslada el Presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de los Vinos de Alicante, José Juan Reus.
Con esta situación se debe potenciar otros mercados, también para la almendra y el aceite de oliva, entre otros productos de alimentación. Por ello, se solicita al Gobierno español y a la Unión Europea una respuesta firme y recíproca para defender los intereses económicos de la región. En este sentido, desde Bruselas se ha advertido que responderá con contramedidas, lo que podría desencadenar una guerra comercial con implicaciones negativas para la economía global.
Nuestro sector agroalimentario, en su conjunto, enfrenta un desafío significativo debido a las nuevas políticas arancelarias de Estados Unidos. Es esencial una respuesta coordinada y valiente por parte del Gobierno y la Unión Europea para proteger los intereses económicos y laborales de los sectores afectados.
ASAJA Alicante insta al Gobierno español y a las instituciones europeas a actuar con firmeza y celeridad para defender los intereses del sector agroalimentario, implementando medidas que mitiguen el impacto de estos aranceles y asegurando la continuidad de las exportaciones al mercado estadounidense.
Reacciones aranceles Trump
El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha pedido «prudencia» ante el anuncio de Estados Unidos de un arancel del 20 % a las importaciones que llegan desde la Unión Europea, trasladando que el Gobierno movilizará «todas las medidas necesarias» para apoyar a los sectores afectados.
Por su parte, el comisario europeo de Agricultura, Christophe Hansen, expone que la Unión Europea no ha pedido la «inminente guerra comercial» con Estados Unidos, pero que el club comunitario tiene que reaccionar «de manera apropiada».
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, hace referencia a «un duro golpe» para la economía mundial y que las consecuencias «serán nefastas para millones de personas», pues la comida, el transporte y las medicinas costarán más y que la UE está dispuesta a negociar con Estados Unidos, pero también preparada para responder con contramedidas.