“Mostramos nuestra satisfacción porque la Conselleria de Agricultura haya atendido nuestras reivindicaciones ante las pérdidas sufridas por un sector ya muy castigado, cuyos agricultores no pudieron acceder a sus fincas durante las alertas por riesgo de incendios, en plena campaña de recolección”.
ASAJA Alicante valora positivamente la aprobación por parte del Consell de dos millones de euros en ayudas directas para los titulares de explotaciones de cereal de secano de la Comunitat Valenciana afectados por las restricciones a la recolección durante las situaciones de preemergencia de nivel 3 por riesgo extremo de incendios forestales de los meses de junio, julio y agosto de 2026.
La organización considera que esta medida responde a una de las reivindicaciones que ha trasladado a la Administración en las últimas reuniones mantenidas: los cerealistas no pudieron acceder a sus fincas con la maquinaria agrícola para cosechar en el momento adecuado por las trabas impuestas para prevenir incendios. ASAJA Alicante solicitó expresamente que recibieran una compensación por las pérdidas económicas sufridas.
«Es una medida necesaria y una reivindicación que llevábamos tiempo poniendo sobre la mesa. Cuando las restricciones administrativas impiden desarrollar una labor agrícola en el momento oportuno y ocasionan pérdidas económicas, la Administración debe asumir su responsabilidad y articular mecanismos de compensación. Los agricultores no pueden ser siempre quienes paguen las consecuencias», señala el secretario técnico de ASAJA Alicante, Ramón Espinosa.
En algunos casos, estas restricciones provocaron pérdidas de producción, deterioro de la calidad comercial e incluso la imposibilidad total de recoger la cosecha.
ASAJA Alicante recuerda que los agricultores son los primeros guardianes del medio rural y los más interesados en evitar cualquier incendio, por lo que afirma que cumplen estrictamente los protocolos de prevención. Sin embargo, denuncia que en numerosas jornadas se ha impedido cosechar incluso cuando las condiciones reales sobre el terreno permitían trabajar con seguridad.
No obstante, desde ASAJA reconocemos el compromiso de estas ayudas directas de apoyo al sector cerealista alicantino. Es una compensación que permite afrontar la campaña, y favorece la recuperación y viabilidad de muchas explotaciones.
Fauna salvaje, calor extremo y costes disparados
Sin embargo, la asociación agraria advierte de que los productores llevan varias campañas soportando una situación especialmente compleja, marcada por la falta de precipitaciones, la sequía, las elevadas temperaturas y, especialmente, el encarecimiento del gasóleo agrícola y otros insumos, así como los daños provocados por la fauna salvaje: muflones y conejos se han convertido en un verdadero quebradero de cabeza para los cerealistas alicantinos.
La organización denunció a finales de julio que el cereal había perdido hasta un 30% justamente por todas las razones descritas: restricciones por los incendios, incremento descomunal del precio del gasóleo agrícola y de los fertilizantes y daños por fauna salvaje. En definitiva, un cultivo sometido a una crisis estructural.
En este sentido, la organización considera que las ayudas aprobadas constituyen un precedente importante, pero reclama que se establezcan protocolos que permitan compatibilizar la seguridad frente a incendios con las necesidades del calendario agrícola, evitando que situaciones similares vuelvan a repetirse.
Reunión para compatibilizar la cosecha y la prevención de incendios
ASAJA Alicante anuncia que solicitará una reunión conjunta con la Conselleria de Agricultura y la de Medio Ambiente para abordar, con suficiente antelación, la planificación de la próxima campaña de cereal y establecer un protocolo que permita compatibilizar las labores de recolección con la prevención de incendios forestales.
La organización toma como referencia el acuerdo alcanzado el 3 de noviembre entre ASAJA y Castilla-La Mancha, que contempla flexibilizar las restricciones en función de la superficie forestal colindante, habilitar franjas de seguridad y ofrecer alternativas a los equipos de prevención exigidos en jornadas de riesgo extremo. En definitiva, establecen medidas para cosechar con seguridad en meses con riesgo de incendio.
ASAJA Alicante reclama que se estudien y adapten medidas similares a las características del territorio alicantino para que los cerealistas no tengan que abandonar su actividad de forma permanente durante la alerta de preemergencia.
En caso manchego, por ejemplo, para las masas forestales que superen las 20 hectáreas se introduce la posibilidad de establecer una franja perimetral de diez metros de ancho sin cultivar o sembrada de girasol en las zonas colindantes con el monte.



