ASAJA Alicante alerta de la paralización de las exportaciones de cabras a Oriente Próximo por el conflicto en Irán

11/03/2026

El conflicto bélico en Irán ha vuelto a golpear a la ganadería caprina de la provincia de Alicante. La creciente tensión en la zona ha paralizado completamente las exportaciones de cabras a Oriente Próximo, una actividad que en los últimos años se había consolidado como una oportunidad de mercado para varias explotaciones ganaderas de la provincia.

En la situación actual, los envíos resultan inviables tanto por las restricciones en el espacio aéreo como por la falta de garantías de seguridad para el transporte de los animales. A ello se suma el fuerte encarecimiento del combustible provocado por la crisis internacional, que amenaza con disparar nuevamente los costes de los vuelos necesarios para realizar estas operaciones.

El representante del sector caprino en ASAJA Alicante, Juan Luis Gimeno, señala que “ahora mismo es imposible plantearse cualquier tipo de exportación a la zona porque no se dan las condiciones de seguridad necesarias”. Además, advierte de que la subida del precio del combustible puede hacer que, incluso cuando termine el conflicto, “fletar aviones para el transporte de ganado vuelva a ser económicamente inviable”.

Las exportaciones de cabras comenzaron en 2016 impulsadas por el interés de varios países de Oriente Próximo por la raza murciano-granadina, muy valorada por su eficiencia productiva y su capacidad de adaptación a climas áridos. Desde explotaciones de la provincia se han realizado envíos a países como Irán, Argelia o Arabia Saudí, abriendo una vía de diversificación para el sector ganadero alicantino.

Sin embargo, esta actividad ya sufrió un fuerte retroceso en los últimos años debido al incremento de los costes de producción y transporte tras la pandemia y la guerra de Ucrania. El precio del combustible llegó a duplicar el coste de los vuelos necesarios para transportar los animales, lo que obligó a suspender temporalmente las operaciones.

A pesar de esas dificultades, el sector logró reactivar las exportaciones el pasado año, con alrededor de 2.500 cabras enviadas al exterior. Ahora, el conflicto en Irán vuelve a paralizar una actividad que apenas comenzaba a recuperarse.

Desde ASAJA Alicante subrayamos que estas tensiones internacionales terminan repercutiendo directamente en la rentabilidad de las explotaciones ganaderas, que ven cómo oportunidades de mercado se frenan por factores completamente ajenos al sector. La organización reclama estabilidad en los mercados y medidas que ayuden a garantizar la viabilidad de las explotaciones ante crisis internacionales que afectan de forma directa a la actividad agraria.

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