El agricultor ilicitano ha pasado de 5 a 100 hectáreas de granados y hortalizas en poco más de veinte años.
ASAJA Elche le entregará el galardón el sábado 7 de marzo “por su esfuerzo, elevado nivel de exigencia y superación”.
ASAJA Elche otorgará el próximo 7 de marzo el Premio al Agricultor del Año 2025 a Andrés Soto Bernad en el marco de su tradicional Nit del Camp d´Elx, que cada año reúne a socios compromisarios, agricultores y ganaderos; empresarios del sector agroalimentario; comunidades de regantes, figuras de calidad, así como a un nutrido grupo de representantes políticos y miembros del Ayuntamiento de Elche encabezado por el alcalde, D. Pablo Ruz. Durante la velada, el presidente de ASAJA Elche, Pedro Valero, anfitrión del evento, ofrecerá un discurso sobre la situación actual del Camp d’Elx, problemas y posibles soluciones.
En esta edición, el reconocimiento recae en un agricultor profundamente ligado al Camp d’Elx. Hijo de agricultores, comenzó acompañando a sus padres Andrés y Clara al campo siendo apenas un niño y, en 2002, tras más de doce años trabajando en una fábrica, decidió dedicarse de pleno a la actividad agraria. Lo hizo convencido de que el campo tenía futuro. “Veía que mis padres, trabajando duro, siempre iban produciendo y creciendo. Que la agricultura con mucho esfuerzo tenía porvenir, y decidí apostar por ella”.
Soto empezó gestionando apenas 5 hectáreas y ha llegado a cultivar cerca de 100 en cerca de catorce años, distribuidas entre partidas como Derramador, Puçol, Algoda, Alzabares o Crevillente. Actualmente produce una amplia variedad de productos de gran calidad. Por un lado, hortalizas de invierno, muy ligadas al Camp d’Elx: 45 hectáreas de brócoli, 6 de coliflor, 2 de alcachofa y un gran abanico de variedades de granados Taste’m, Wonderful, Acco, Bigful y Mollar, distribuidos en 25 hectáreas.
El camino no ha sido fácil. “He tenido muchos altibajos, sobre todo al principio: he perdido cosechas, me han dejado de pagar, pero el estar al pie del cañón me ha hecho llegar hasta aquí”. Y añade con rotundidad: “A veces piensas en tirar la toalla, pero dices: no, hay que seguir luchando sea como sea”. La perseverancia forma parte de la filosofía diaria de su trabajo. Quienes le conocen, le definen como “extremadamente trabajador y perfeccionista”.
Clave de éxito
Para Andrés Soto, originario de Matola, de 52 años, la clave está en la actitud y en establecer canales de venta asegurados. “Si tienes ganas de trabajar y de echar horas, se puede vivir bien o muy bien de la agricultura”. De hecho, insiste en que la rentabilidad depende en gran medida del compromiso personal y del sacrificio. Además, afirma que vender productos agrícolas de forma asegurada, con un precio y volumen pactados de antemano antes de la cosecha (agricultura por contrato o comercialización bajo contrato) permite ahorrarse sobresaltos y garantiza una mayor seguridad.
Asimismo, insta a las nuevas generaciones a apostar por el sector primario con determinación. Según Soto, la agricultura es una opción de vida plenamente viable siempre que se afronte con entusiasmo, recalcando que los resultados positivos son fruto del trabajo constante. ASAJA Elche resalta sus valores de compromiso, trabajo incansable y defensor del futuro del Camp d’Elx. Un profesional que demuestra que, con ambición, esfuerzo y constancia, la agricultura sigue siendo una opción de vida digna, rentable y con futuro.
El premiado también es un convencido de la defensa del agua como un derecho y necesario para la supervivencia del Camp d’Elx. “El agua es vida. Significa poder trabajar o no”. Respecto al Trasvase Tajo-Segura muestra su preocupación: “No entiendo que se deje perder agua al mar mientras aquí la necesitamos para subsistir”. De hecho, consciente de la vulnerabilidad hídrica de la zona, construyó una balsa en su parcela de granados como recurso preventivo ante posibles sequías.
El productor ilicitano galardonado ha participado en movilizaciones del sector, como la tractorada organizada por ASAJA Alicante contra el acuerdo Mercosur el pasado 29 de enero. Su postura es clara: “Tenemos que hacernos oír. No podemos trabajar sin igualdad de condiciones. No pueden venir productos de fuera que no tengan las mismas exigencias que nosotros. Así no podemos competir”.
Para él, este premio supone “un reconocimiento a más de veinte años dedicado a la agricultura, noche y día, a tiempo completo, y toda una vida ligada al campo”, y aprovecha para destacar el apoyo de los técnicos de ASAJA Alicante, quienes desde sus diferentes departamentos resuelven con agilidad sus problemas y le permiten seguir avanzando para cumplir con todos los requisitos que requiere la administración.
