El presidente de la sectorial apícola de Asaja Alicante, Guillermo Rosell, no duda a la hora de señalar que el sector al que representa se encuentra en un momento muy complejo. Según sus palabras, «estamos sufriendo plagas que propician que se mueran muchas colmenas, a lo que hay que añadir la amenaza de avispas como la velutina, que nos viene del norte, y la orientalis, que nos viene del sur, y que son unos depredadores formidables, al igual que el abejaruco».
A todo ello hay que sumar, apunta Rosell, el propio contexto económico, que hace, apunta, que en la apicultura estén en números rojos. «Tenemos mucho gasto, empezando por el precio del gasoil, que está disparado, algo que contrasta enormemente con los precios de la miel, que se mueven en los mismos niveles que hace veinte años».
Todas estas cuestiones están propiciando que la población de abejas se encuentre en una imparable línea descendente, hasta tal punto de que, subraya, «en los últimos cinco años el número de colmenas se ha reducido alrededor de un 30 %».
Eso quiere decir que, en el caso de la provincia de Alicante, se ha pasado de las 115.000 que había en 2020 a las poco más de 80.000 que hay en la actualidad, lo que supone un hachazo en toda regla. Y Guillermo Rosell no es nada optimista respecto al futuro, dado que, según señala, «tal y como están las cosas, dentro de unos diez años no sé si muchos de los que estamos en el sector seguiremos o no, porque la situación es muy complicada por la falta de rentabilidad».
«Y encima -añade- no se nos apoya lo que se debería desde las Administraciones. No se valora el trabajo que desarrollamos y el beneficio medioambiental que generan las abejas, y además tenemos que hacer frente a una burocracia enorme y diferente dependiendo del territorio donde se desarrolla la actividad»
No se trata de un problema menor: el descenso de la población supone una clara amenaza para cultivos que dependen directamente de la polinización, caso de los almendros, frutales de todo tipo, cerezos, aguacates, melones e incluso tomates. Por ello, el presidente de ASAJA Alicante, José Vicente Andreu informa que, ante esta situación, numerosas explotaciones, principalmente las regentadas por grandes empresas, están contratando a apicultores para que depositen las colmenas en los campos y puedan facilitar que las flores acaben dando frutos.
FUENTE: Esta noticia ha sido redactada por el periodista Miguel Vilaplana, del Diario Información.



