El acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la Unión Europea (UE) ha puesto en pie de guerra a la agricultura. También a la alicantina. Y es que productos como los cítricos o los cereales, principalmente, van a tener que enfrentarse a una feroz competencia por parte de países latinoamericanos que no están sujetos a las mismas exigencias comunitarias y que, consecuentemente, producen más barato. También la ganadería se encuentra en una situación similar, con el factor añadido del uso de sustancias como el clembuterol. El aceite de oliva y el vino, por contra, podrían encontrarse ante una oportunidad para extender sus mercados al otro lado del charco.
Bruselas ha cerrado el proceso para ratificar el acuerdo de libre comercio con Mercosur, una iniciativa con la que la Unión Europea está tratando de buscar socios alternativos a EE UU en el actual contexto de guerra arancelaria. Se trata de un pacto que permitirá rebajar las barreras comerciales que se aplican a las importaciones de productos europeos en Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, que integran el propio Mercosur.
Pero igual que se suprimen trabas para vender en estos países, también sucede lo mismo a la inversa. Es decir, los productos procedentes de Mercosur lo tendrán mucho más fácil para penetrar en Europa y, consecuentemente, convertirse en competencia directa de los que se elaboran en territorio comunitario.
Y eso el sector que más lo va a sufrir es el primario y, más en concreto, la agricultura y la ganadería. Así lo señala el presidente de Asaja Alicante, José Vicente Andreu, quien destaca que «la UE ha tenido que firmar este acuerdo para no quedarse en fuera de juego en el contexto económico mundial. Se trata de una vía de escape para la industria, en una situación en la que se está viendo acosada en los mercados por las normas arancelarias de Donald Trump y las que impone China».
Pero esa iniciativa que responde a los intereses del sector industrial, no tiene los mismos efectos, ni de lejos, en lo que respecta a la agricultura. Así lo señala Andreu, quien llama la atención sobre el hecho de que «las formas de producción de la UE y Mercosur son diametralmente distintas. Allí trabajan en grandes extensiones, mientras que aquí lo que impera son los pequeños agricultores. Además, las exigencias en cuanto a normas no son las mismas, por lo que nos vamos a ver sometidos a una competencia que produce mucho más barato», advierte.
Y destaca que no le sirve que las autoridades comunitarias hayan anunciado que no van a permitir el uso de determinadas sustancias químicas que, según el responsable de Asaja, «llevan prohibidas desde hace 30 años. Lo que exigimos es que haya reciprocidad a todos los niveles».
Andreu, en este sentido, hace referencia a dos cultivos que se van a ver especialmente perjudicados, como son los cítricos y los cereales. Según sus palabras, «las grandes fábricas de zumos están en Brasil, y producen muy barato debido, entre otras cosas, a que los elaboran a base de concentrado. Así que nos vamos a encontrar con la penetración de producto mucho más económico y, también, de peor calidad».
Para los cereales, añade, el acuerdo con Mercosur «ya va a suponer la sentencia definitiva, porque les va a resultar imposible competir a precios tan bajos».
Ganadería
También lo va a tener muy complicado el sector ganadero por la misma circunstancia, a lo que se añade el uso en estos países de sustancias como el clembuterol para el engorde de los animales. «Aquí -remarca- hay unas normas muy estrictas con relación a este tema, pero allí está autorizado, al mismo tiempo que las autoridades reconocen que no hay un control adecuado».
FUENTE: DIARIO INFORMACIÓN Y ASAJA ALICANTE
