Lunes, 24 Julio 2017 06:45

Agricultura y ganadería, la mejor arma para luchar contra incendios devastadores

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Jóvenes Agricultores ASAJA Alicante aboga por la agricultura y la ganadería extensiva como la mejor arma de prevención de incendios y alerta de que el paulatino abandono de la actividad agropecuaria en la provincia ha provocado la desaparición de muchos cortafuegos y la proliferación de biomasa forestal, que actuaría como “gasolina” en caso de que se declarase algún foco.

 

Desde que comenzara el verano el riesgo de incendio en la provincia es máximo. Las altísimas temperaturas registradas en los últimos días, que alcanzaron máximas de 40º en la comarca de L´Alcoià y 37º en Orihuela, unidas al crecimiento rápido y denso de matorral, favorecido por las intensas lluvias y nevadas del pasado invierno, la falta de mantenimiento de áreas forestales y el paulatino abandono de las actividades agrícolas y ganaderas, forman un “cóctel molotov” que han convertido el interior de la provincia y las montañas en un foco altamente propenso al fuego.

Aunque desde la Administración hablan de intensas medidas de prevención, como la prohibición de quema de rastrojos o residuos de poda y el cuidado del ser humano con sus acciones en el campo, desde Jóvenes Agricultores ASAJA Alicante insistimos en que, además de todo esto, la mejor prevención de incendios es la existencia de agricultura y ganadería extensiva, dada la labor de mantenimiento y vigilancia continua que ambas profesiones llevan implícitas en sus tareas diarias.

Pero, debido al abandono de las actividades agrícolas y ganaderas, el cuidado de las zonas rurales y de los cortafuegos se ha ido dejando, provocando que los incendios actuales ya nada tengan que ver con los de hace 10 ó 20 años. Ahora son más grandes, imprevisibles e ingobernables, hecho que ha quedado sobradamente demostrado en los últimos fuegos que asolaron el centro de Portugal y arrasaron más de 8.000 hectáreas en el parque de Doñana.

“Desgraciadamente existe un abandono paulatino de la actividad agrícola y ganadera provocada por infinidad de problemas estructurales como la gravísima situación actual de falta de agua y recursos hídricos, los bajos precios, la presión de las comercializadoras, las trabas burocráticas...Esto ha provocado el abandono progresivo de tierras y ganado y que las nuevas generaciones no se sientan atraídas por este sector. El resultado es que, prácticamente ya no queda ganado de ovejas y cabras que salgan a pastar a los montes y se alimenten de matorral, ejerciendo al mismo tiempo su importantísima labor de eliminación de combustible vegetal. Asimismo, las parcelas de cultivo abandonadas son una fuente de biomasa forestal que favorece la propagación, el descontrol y la virulencia de los incendios” lamenta el presidente de Jóvenes Agricultores ASAJA Alicante, Eladio Aniorte.

Desde ASAJA Alicante advertimos de que el abandono de áreas rurales y zonas agrícolas ha traído consigo que se descuiden totalmente caminos que antes actuaban de cortafuegos y por los que se podía acceder a las entrañas del monte. “Muchos de estos cortafuegos se dejaron de mantener conforme ha ido avanzando la despoblación de áreas rurales y el abandono de tierras agrícolas. Es muy peligroso que no haya un cortafuego debidamente cuidado cada uno o dos kilómetros porque, en caso de incendio, esto favorece la propagación del fuego, alimenta el descontrol y dificulta muchísimo el acceso de los bomberos hacia determinadas áreas. Un campo debidamente fraccionado y cuidado es mucho menos propenso a incendios descontrolados como los que hemos vivido este verano y estoy seguro de que con una buena planificación forestal se apagarían muchos más incendios que con agua”, afirma Aniorte.

En este sentido, nuestra organización agraria quiere destacar la labor que está llevando a cabo el Ayuntamiento de Alcoy, concretamente en la Solana de Sant Antoni de la Font Roja, que desde esta primavera ha introducido el pastoreo de un ganadero profesional, perteneciente a ASAJA Alicante, cuyo rebaño se está encargando de limpiar y mantener los cortafuegos para prevenir incendios en esta zona de alto valor ecológico. “Lamentablemente el oficio del pastoreo es una actividad prácticamente residual en la zona y este es uno de los motivos por los que los incendios actuales son mucho más difíciles de controlar que hace 40 años, cuando en cada masía había un ganado”, afirma Eduardo Cantó que, también, quiere agradecer esta iniciativa del consistorio porque afirma que “el pastoreo controlado como medio de prevenir incendios forestales, además de ser muy eficaz, permite el fomento del oficio de la ganadería”.

Según este ganadero, hace falta una gestión forestal adecuada que impulse la agricultura y la ganadería. “La ganadería extensiva, además de prevenir incendios y mantener el monte, también produce riqueza y parece ser que la Administración y la sociedad en general no lo tienen en cuenta. De hecho, existe una dejadez generalizada en cuanto al mantenimiento de infraestructuras y dotaciones en los montes destinadas a los animales que salen a pastar y deben pasar la noche en el campo. Por otro lado, la señalización de vías pecuarias también es ya casi inexistente. La triste realidad es que la ganadería juega un papel vital en el mantenimiento de nuestros montes pero hay una nula gestión del territorio con ganado. La Administración debe tener en cuenta que, para que una explotación ganadera sea rentable, debe contar al menos con 400 cabezas, pero la orografía del interior de la provincia, donde los rellanos, bancales y zonas abruptas predominan sobre los altiplanos, hace imposible que un empresario tenga semejante cantidad de animales. Por ello, para que no se pierda esta profesión por completo por la falta de rentabilidad, la Administración debería remunerar la gestión de territorio con ganado y compensar económicamente a los ganaderos que tienen menos animales porque, además mantener el campo y preservar el valor ecológico de nuestros bosques, producen alimentos y dan riqueza, y esto debe compensarse y valorarse”, afirma Eduardo Cantó.

En definitiva, desde ASAJA Alicante denunciamos que la Administración no analiza los problemas con perspectiva y luces largas y no apoya decididamente a los ganaderos que, incluso, son mal vistos y cuando hay incendios muchas veces son los primeros en ser señalados con el dedo, cuando son los primeros perjudicados ante este tipo de catástrofes. “Si no se apoya la agricultura y ganadería luego pasan están cosas. Se ha desmantelado un sector y ahora no tenemos instrumentos básicos para controlar los incendios”, afirma Eladio Aniorte.

 

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